sábado, 14 de febrero de 2015

Esto no es desarrollo sostenible.

Aún vivimos en un desarrollo incontrolado, y prueba de ello son estas dos noticias aparecidas en NeoFronteras, que deberían hacernos reflexionar sobre que deseamos y hacia donde vamos. Ya no solo es el incremento del efecto invernadero, son cambios globales que nos complicarán la vida a todos y a muchas de las futuras generaciones. Nos fijamos en la crisis económica de la que estamos todos intentando salir y como siempre a costa de hacer crecer la crisis global.

La Gran Aceleración

Área: Medio ambiente — Domingo, 8 de Febrero de 2015

La humanidad ha acelerado el consumo de los recursos desde 1950, lo que pone en peligro la viabilidad del Sistema Tierra.
Foto
Según 24 indicadores, el sistema económico global es el principal culpable de los cambios que están sufriendo los sistemas que mantiene la vida en la Tierra.
En este nuevo estudio se señala a la gran aceleración experimentada en la actividad humana desde comienzos de la era industrial como motor de cambio del Sistema Tierra y que está produciendo altos niveles de gases de efecto invernadero, acidificación oceánica, deforestación y pérdida de biodiversidad.
Según Will Steffen, líder del estudio del International Geosphere-Biosphere Programme (IGBP) y del Stockholm Resilience Centre, es difícil sobreestimar la escala y velocidad de cambio. “En el lapso de una vida humana la humanidad ha terminado siendo una fuerza geológica a escala planetaria”, dice.
En este informe se usan doce indicadores pata representar la actividad humana, entre los que están en producto interior bruto, población, consumo de energía, telecomunicaciones, transporte o uso del agua.
Estos indicadores señalan los cambios que los componentes medioambientales de la Tierra están sufriendo, como los que se dan en los ciclos del carbono, el nitrógeno o el fósforo.
Este estudio fue presentado en el foro económico de Davos a finales de enero pasado (el artículo es gratuito y accesible a través del enlace del final de este texto).
“Cuando juntamos los conjuntos de datos esperábamos ver grandes cambios, pero nos sorprendió la escala temporal. Casi todos los gráficos mostraban el mismo patrón. Los desplazamientos más dramáticos se dieron a partir de 1950. Podemos decir que alrededor de 1950 empezó la Gran Aceleración”, dice Steffen.
Foto
“Después de 1950 puedes ver cambios profundos en el Sistema Tierra directamente conectados con grandes cambios en el sistema económico mundial. Este es un nuevo fenómeno e indica que la humanidad tiene una nueva responsabilidad a nivel global para con el planeta”, añade.
“Los indicadores de la Gran Aceleración nos permiten distinguir la señal del ruido. La Tierra está en un estado cualitativamente diferente de lo que ha estado hasta ahora. Varios procesos significativos del Sistema Tierra están ahora dirigidos por la producción y consumo humanos”, dice Wendy Broadgate, uno de los autores.
Según Lisa Deutsch, de todas las tendencias socioeconómicas, sólo la construcción de nuevas presas muestra signos de desaceleración. Y sólo en un caso se muestran resultados positivos fruto de la intervención humana: el grosor de la capa de ozono. Mientras que el aumento de las capturas de pescado es un reflejo de la sobrepesca.
Los hallazgos proporcionan una fuerte evidencia de que en décadas recientes componentes claves del Sistema Tierra han sido desplazados más allá de las variaciones naturales mostradas en los últimos 12.000 años, periodo que se conoce como Holoceno y que empezó con el final de la última glaciación. Este periodo ha proporcionado la estabilidad para el desarrollo de la agricultura y ganadería y el florecimiento de ciudades y sociedades complejas.
La Gran Aceleración apoya la propuesta de que la Tierra ha entrado en una nueva era geológica propuesta en 2000 por Paul Crutzen y Eugene Stoermer: el Antropoceno.
La Comisión Estratigráfica Internacional no ha formalizado todavía esta nueva era, pero ya ha designado un grupo de trabajo sobre el asunto que lo evalúa.
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la fecha en la que empezar el Antropoceno. Unos señalan el comienzo de la revolución industrial, mientras que otros señalan fechas más recientes, como la explosión de la primera bomba atómica el 16 de julio en 1945 en Nuevo México, que introdujo los primeros elementos radiactivos de origen humano en los estratos de la corteza terrestre.
Ese nuevo resultado sobre la Gran Aceleración apoyaría este comienzo reciente del Antropoceno.
La Gran Aceleración está lejos de hacerse más lenta y muchos indicadores así lo señalan, ahora que más países se suman al consumo masivo. Los países de la OCDE sumaban en 2010 el 74% de producto interior bruto global, pero sólo suponen un 18% de la población. Esto evidencia la gran desigualdad que hay a nivel global y confunde los esfuerzos internacionales para preservar el Sistema Tierra. Esta tendencia se ha desplazado recientemente a países BRICS y su clase media ahora dirige gran parte del consumo. Así por ejemplo, el aumento de consumo de fertilizantes o la producción de papel y vehículos a motor producidos a partir de 2000 se ha dado principalmente en países que no son de la OCDE.
La mitad de la población mundial vive ahora en áreas urbanas y un tercio ha completado la transición del sistema social agrario al industrial.
Este informe coincide en el tiempo con la publicación de otro informe en el que se señalan que se han cruzado 4 de los 12 límites del Sistema Tierra.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=4612
Fuentes y referencias: Artículo original
Foto: NASA.
Gráficos: Will Steffen, Wendy Broadgate, Lisa Deutsch, Owen Gaffney y Cornelia Ludwig.
  

La humanidad ha traspasado 4 de 9 límites del planeta

Área: Medio ambiente — Domingo, 8 de Febrero de 2015

El ser humano ha llevado al planeta a traspasar cuatro de nueve límites que representan umbrales o puntos de no retorno más allá de los cuales se dan cambios medioambientales irreversibles y abruptos.
Foto
Lago Erie afectado en 2011 por una proliferación de alga tóxica. Fuente: Jesse Allen y Robert Simmon / NASA Earth Observatory.
Un grupo de 18 científicos llega a la conclusión de que casi la mitad de los procesos que son cruciales para mantener la estabilidad de los ecosistemas terrestres ya están peligrosamente comprometidos por culpa de la actividad humana.
Este grupo de investigadores ha aportado pruebas de que en cuatro de los nueve sistemas que regulan la adaptabilidad de la Tierra han sufrido cambios en los últimos tiempos y uno de ellos, el constituido por los ciclos del nitrógeno y del fósforo, ha sido ya seriamente afectado. Este ciclo es esencial para la existencia de vida en este planeta y de él depende la producción de comida o el mantenimiento del agua potable limpia.
Según Elena Bennett (McGill’s School of the Environment) la gente depende de la producción de comida y esto depende a su vez del agua limpia. Añade que estos nuevos datos muestran que tanto nuestra habilidad para producir comida en un futuro, como la de tener agua limpia para beber están en peligro.
El estudio fija nuevos límites para los sistemas terrestres: cambio climático, cambios en la integridad de la biosfera (pérdida de biodiversidad), reducción de la capa de ozono, acidificación oceánica, flujos biogeoquímicos (ciclos de nitrógeno y fósforo), cambios en el uso del suelo (como la deforestación), uso de agua dulce, cantidad de aerosol atmosférico y, finalmente, introducción de entidades nuevas (contaminantes, material radiactivo, microplásticos, etc.). Estos nueve límites representan umbrales o puntos de no retorno más allá de los cuales se dan cambios medioambientales irreversibles y abruptos.
Traspasar estos límites aumenta los riesgos de que la sociedad actual o futura desestabilice el sistema terrestre constituido por las complejas interacciones entre el suelo, el océano, la atmósfera, la capa de hielo, la vida y las personas. Se han cruzado ya cuatro de estos límites, poniendo a la humanidad en peligro.
Tres de estos límites son el clima terrestre, la integridad de la biosfera y el uso del suelo, pues ya son un riesgo para sociedad. El otro límite viene dado por los ciclos del nitrógeno y el fósforo, que afectan ya tanto al agua que bebemos como a nuestra habilidad para producir comida.
Ambos elementos son esenciales para las plantas y animales y se usan como fertilizantes, pero el fósforo no es abundante en la corteza terrestre, es limitado y encima se presenta concentrado en regiones políticamente inestables como el Sahara bajo el dominio de Marruecos o en Argelia.
Además, los fertilizantes de fósforo se usan en exceso en praderas de césped o en cultivos y parte termina en los cursos de agua, lagos y mares. La consecuencia es una rápida proliferación de algas que producen el declive o la muerte de otras especies, bien por generación de toxinas o por reducción de los niveles de oxígeno disuelto. Es lo que se llama eutrofización de la aguas.
Esta contaminación ya ha generado regiones muertas en distintos mares del mundo. Además, las toxinas generadas por estas algas en lagos y/o embalses pueden alterar la salubridad del agua para beber, sea para los humanos o para el ganado. Esto ya está sucediendo.
Medio millón de residentes de la ciudad de Toledo (EEUU) sufrieron la contaminación del agua de grifo el verano pasado por culpa de la toxina microcistina. En 2007 el gobierno de Quebec declaro que más de 75 lagos estaban afectados por las toxinas producidas por un alga verde-azulada. Según Bennett, este tipo de problema se hará cada vez más común y frecuente y se cerrarán más lagos en le futuro. La consecuencia es que habrá que pagar más por agua limpia y habrá episodios en los que no se podrá usar el agua del grifo.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=4611
Fuentes y referencias: Artículo original